Autosuficiente en mi ventana
Contemplo al pobre transeúnte
que busca absorto mientras anda
destellos que espera que alumbren
el camino que le lleva a casa
o al cielo o a cumplir con el curre
vendiendo alfombras en Yakarta.
No se si quizá es la costumbre
de ver tanta gente y no ver nada
más  que ver, dormido en mi cumbre,
pacientes sumisos que pasan
por ser pasajeros y acuden,
sin osar retar mi mirada,
a su derecho a andar por las nubes
a volar a la tierra buscada
a escapar del control de las luces
de cristal, de pasillos y estancias,
de este reino de horas de hielo.
Muchas veces yo sueño que vuelo,
que despego desde mi atalaya
desde la que ahora sólo veo el suelo.

 

 

Dedicado a los trabajadores del aeropuerto que, con su insolente superioridad, nos recuerdan que aunque vayamos a volar seguimos siendo simples personas

Hoygan*, si tenéis que decirnos algo, como que somos muy feos, unos putos chupapenes o que escribimos cosas bobas, absteneos de hacerlo, ya sabemos todo eso, así que no malgastéis tinta electrónica.

*Definiciones de este neologismo:
-Wikipedia
-Frikipedia

Con nervio palpo la libreta,
dudo si funciona, si asienta,
inspiro buscando condensar
una corazonada certera.

Aprieto ansioso el bolígrafo,
lo toco como medalla de santo.
Es superstición, superstición
y son doctrina estas letras.

Concreto un mapa en el papel,
me fascinan sus dóciles dimensiones,
también es más lento que decir,
y con trazos las cosas se acercan.

Troto en una cuartilla de acera
ordenada, pulcra y seca.
Resuena el pisar esa vía nueva
que, aunque opaca, transparenta.

Trazaron calles y ciudades
a pesar de la orografía
de un patatal creció el asfalto
del vil metal surgió la vida
Nací y la vi carnosa, y un día
Remedios la Bella se fue volando
Decidieron por mi, ´dita sea
pero al ser, supe que decidía
buscar por mi el tesoro oculto
bajo hectáreas de terreno muerto
aunque yendo en metro soy un bulto
perdido en el callejear incierto
como chorongo de báter en agua
camino de un lugar infesto
de novelas y sugestiones de zonas,
y caracoles que entran y salen de un tiesto
que ven tristes ventanas nocturnas
tan blancas y negras que siento
mi sangre en las venas de un bloque
y mi alma en un piso entre cientos
de ladrillos que el viento destruye,
llevando consigo el cemento
y la tierra y las huellas de los que
en ciudades y calles vivieron.

Digan lo que digan soy poeta.
La letra me atrajo, prometió darme trabajo.
Un atajo hacia el manantial del que siempre bebería.
Ser borracho de poesía es ser libre todos los días.
Un Barco de Vapor me llevó con Fray Perico
y su borrico.
Vivo en un planeta pequeñito, como el Principito.
De chico bebí Roal Dahl en mi biberón del tirón,
de Juan Manuel de Prada a Platón,
la Historia Interminable te la cuento yo. Por ende,
tengo el placer de saber lo bien
que huelen las Flores del Mal
de Charles Baudelaire.  Me exilié del Edén.
Largo viaje hacia la noche con Eugene,
busco rimas con la nariz de Jean-Baptiste Grenouille.
Maté a un perro a medianoche
no me arrepiento.
Herido de amor me he cobijado
a la sombra del viento.
Resolví un misterio antes que Sherlock
salvé el Abismo de Helm.
Soy Hamlet, soy Romeo, soy Macbeth.
Y cuando escribo, me emborracho como sea,
por eso me llamo Nacho Bukowski,
FUCK YEAH!!!

“Se borracho”

Nacho Aldeguer (2007-1985)

Muerdo chocolatinas y uso tapones para dormir,
miro a los negros con miedo y no bajo del ascensor,
me magullo la boca y el espiritu al imitar su habla,
me la lleno con ansia y podria echar la pota en Nueva York.

Que el dolor a la traicion de tantos anios punkys
solo sirva para hacerme mas fuerte, no transgresor.
El poema me ensenia a saborear lo querido y lo odiado
y entre tanto deleite y placer podria echar la pota en Nueva York.

Amigos bocapocistas, nuestro amor, y no quiero reir,
es una responsabilidad, un gentil y altruista servicio,
tambien es que mi pluma tiene vicio, entre sorrys,
encuentro un banio en mi escrtio y podria echar la pota en Nueva York.

Tus sabrosos burbons. El colosal Cerro. Gringal. Madrid.
No hay comparaciones, ni trajes a medida. Solo estupor.
La cara de tonto esta’ en la presentacion y en la bienvenida.
De comer: hamburguesa con cocido. Echare’ la Pota en Nueva York.

En ella me esparzo, toco tierra tras tan mareantes subidas,
me vanalizo para entenderme y quitarme desilusiones y resquemor.
No me juraran la muerte, ni me buscaran para darmela por ser poeta.
Prefiero estar extendido en esta larga acera como Pota en Nueva York

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