me cago en la línea uno que argumenta mis desfases
adoro el puto metro, me lleva donde quiero
amanezco en Nueva Numancia, Portazgo, Buenos Aires
lo cojo día tras día; estación y estación, me enervo
con voces de ruidos y gente bostezando con disfraces
mi corazón inerte late al ritmo de los altavoces
“pin, pin, pin”, ya estamos en tu puta casa
puto ventilador, que ruido, puto vagón, me asas
entre mil sobacos intento respirar el tufo del ambiente
de tu piel veo los poros, pero no te conozco de nada
la línea uno no vuela, se arrastra cual serpiente
de tus brillantes doce líneas, la línea uno es caca