Digan lo que digan soy poeta.
La letra me atrajo, prometió darme trabajo.
Un atajo hacia el manantial del que siempre bebería.
Ser borracho de poesía es ser libre todos los días.
Un Barco de Vapor me llevó con Fray Perico
y su borrico.
Vivo en un planeta pequeñito, como el Principito.
De chico bebí Roal Dahl en mi biberón del tirón,
de Juan Manuel de Prada a Platón,
la Historia Interminable te la cuento yo. Por ende,
tengo el placer de saber lo bien
que huelen las Flores del Mal
de Charles Baudelaire.  Me exilié del Edén.
Largo viaje hacia la noche con Eugene,
busco rimas con la nariz de Jean-Baptiste Grenouille.
Maté a un perro a medianoche
no me arrepiento.
Herido de amor me he cobijado
a la sombra del viento.
Resolví un misterio antes que Sherlock
salvé el Abismo de Helm.
Soy Hamlet, soy Romeo, soy Macbeth.
Y cuando escribo, me emborracho como sea,
por eso me llamo Nacho Bukowski,
FUCK YEAH!!!

“Se borracho”

Nacho Aldeguer (2007-1985)