Trazaron calles y ciudades
a pesar de la orografía
de un patatal creció el asfalto
del vil metal surgió la vida
Nací y la vi carnosa, y un día
Remedios la Bella se fue volando
Decidieron por mi, ´dita sea
pero al ser, supe que decidía
buscar por mi el tesoro oculto
bajo hectáreas de terreno muerto
aunque yendo en metro soy un bulto
perdido en el callejear incierto
como chorongo de báter en agua
camino de un lugar infesto
de novelas y sugestiones de zonas,
y caracoles que entran y salen de un tiesto
que ven tristes ventanas nocturnas
tan blancas y negras que siento
mi sangre en las venas de un bloque
y mi alma en un piso entre cientos
de ladrillos que el viento destruye,
llevando consigo el cemento
y la tierra y las huellas de los que
en ciudades y calles vivieron.