Muerdo chocolatinas y uso tapones para dormir,
miro a los negros con miedo y no bajo del ascensor,
me magullo la boca y el espiritu al imitar su habla,
me la lleno con ansia y podria echar la pota en Nueva York.

Que el dolor a la traicion de tantos anios punkys
solo sirva para hacerme mas fuerte, no transgresor.
El poema me ensenia a saborear lo querido y lo odiado
y entre tanto deleite y placer podria echar la pota en Nueva York.

Amigos bocapocistas, nuestro amor, y no quiero reir,
es una responsabilidad, un gentil y altruista servicio,
tambien es que mi pluma tiene vicio, entre sorrys,
encuentro un banio en mi escrtio y podria echar la pota en Nueva York.

Tus sabrosos burbons. El colosal Cerro. Gringal. Madrid.
No hay comparaciones, ni trajes a medida. Solo estupor.
La cara de tonto esta’ en la presentacion y en la bienvenida.
De comer: hamburguesa con cocido. Echare’ la Pota en Nueva York.

En ella me esparzo, toco tierra tras tan mareantes subidas,
me vanalizo para entenderme y quitarme desilusiones y resquemor.
No me juraran la muerte, ni me buscaran para darmela por ser poeta.
Prefiero estar extendido en esta larga acera como Pota en Nueva York