Gracias a Kevinkeikole, autor del poema… éste me gustó mucho🙂

La nariz retumba diferencias
y el tacto irrumpe decisivo,
pues veo las partes por el todo
y oigo el pálpito preferido.
Esto ocurre explorando
tu suelo y tejado, míos.
Como el olfato y las manos
son el júbilo y los sentidos
que derriban los cercados,
que al borde ponen desafío,
del hueco que heredamos
si fragilemte coexistimos.
Puerta de piel en las yemas,
tambor sensual son los oídos.
Inspiro si es que tiemblan
el suelo y el tejado míos.