El día que nació Bocapozo
no fue, precisamente, un día soleado
como futbolista, una mina de oro,
en su higiene bucal, algo descuidado

Tu habilidad con el balón no me alarma
mas, cuando de da por abrir la boca;
tu aliento, cual sutil y mortal arma,
me arroja al suelo cuando me toca

No me hables directamente a la cara
pero quiero verte jugar en mi equipo
y, por favor, no“ expeles” más

Cuando de acerques al área
que marcas un gol fijo
solo lo vas a tener que celebrar