todo lo que sé me lo enseñó una puta
ítaca no queda tan lejos, fuencarral ocho
aquel día en septiembre caían las torres, mordía la fruta
la fruta prohibida al final sabía a chocho

para pagar el cielo pedí dinero al diablo
me vendía a una copa, navegué las calles del centro
en media hora de amor para olvidar mi naufragio
el mar, azul laberinto, resaca, adios setenta euros

te necesito en igual manera que necesito el oxido alcohol
me oxido pensando en tus sábanas mi axioma el dolor
mi mente lasciva, mi mano, te fingen en mi habitación

un rumor de piernas y recuerdos empapan mi mente
un olor a salsa barbacoa impregna mi frente
me traen tu despedida al borde del adiós y la puerta
tu efímero nombre, es el nombre de la tierra