¿y de qué sirve que me entiendas si percibes en mí el olor a gente del metro?
¿y de qué sirve que me quieras si yo no cumplo lo que prometo?
¿y por qué me quieres si tengo sabor a algas y huelo a perro muerto?
¿y por qué te quiero si no sé quien eres, eres un monumento que acaba en un momento?
¿y por qué te escribo si nazco en octubre, me extingo en enero, y no soy año nuevo?
¿acaso te pretendo?, no lo sé, no lo entiendo, no lo entiendo, busco un hueco y te encuentro
¡qué cojones!, vivo muerto, ando inerte, callo el verbo

entre disturbios y andrajosos, asomo la cabeza
decrecido en un bordillo, ya no soy los mil hombres que era
yo no soy Emilio ni Jesús de las Heras
ni Michel, ni Futre, ni el perdido Peragón
sólo soy quien recibe en el pecho tu perdigón

que habla de vasos y besos
no es Himan el héroe ni Pedro el ratón
son dos los koalas que comen jabón
y esbozan su mejor sonrisa,
es un atún, a un cartabón
átomos son células que son mis huesos
se esmera mi cuerpo en ser algo
soy roca dura que aspira a besos
de polvo voy a polvo llego, agua en un vaso
bravas olas navegando atravieso
melancolía, me ata a la cama
locuras mil siento por dentro
no las contengo me vuelven loco
estoy de crazy, estoy con Björk
estoy peor que el jamón de york
jake mate, terremoto en el tablero
el último en rendirse es un peón
yo persigo a la fortuna
yo doy un paso, ella dos
yo reniego por si busca
a un difunto en el salón