Con nervio palpo la libreta,
dudo si funciona, si asienta,
inspiro buscando condensar
una corazonada certera.
Aprieto ansioso el bolígrafo,
lo toco como medalla de santo.
Es superstición, superstición
y son doctrina estas letras.
Concreto un mapa en el papel,
me fascinan sus dóciles dimensiones,
también es más lento que decir,
y con trazos las cosas se acercan.
Troto en una cuartilla de acera
ordenada, pulcra y seca.
Resuena el pisar esa vía nueva
que, aunque opaca, transparenta.
Diciembre 18, 2008 at 8:30 pm
Parece que empezamos a petarlo otra vez con ‘poema de fin de año’…
Diciembre 20, 2008 at 6:26 pm
Gracias niños por publicarlo. Espero que os haya gustado. Espero con ansia vuestro poema de fin de año.
Diciembre 26, 2008 at 2:01 pm
Muy bueno el poema, Kevinkeikole, tenemos que enfrentarnos de nuevo a esas dóciles dimensiones.